Camiseta de Viva Belgrado con un galgo reflejado en el agua

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Dos videoclips, cuatro ediciones de vinilo, una identidad gráfica completa y una tienda propia. La campaña de Mientras el Guadalquivir fluye y fluye y fluye la lleva entera la banda desde su sello, y eso también forma parte de la expresión artística.

Faltan casi tres meses para el 23 de octubre y Viva Belgrado ya han desplegado dos adelantos, dos vídeos, el artwork completo y una colección de ediciones físicas de la que dos variantes están agotadas. Nada de esto pasa por una discográfica: el sello es suyo, la tienda es suya y el calendario es suyo. Circulen.

Fueled By Salmorejo se define como sello independiente y promotora de conciertos con sede en Córdoba, nacido como extensión de la propia banda y con una fuerte inclinación DIY para editar sus referencias y las de otros proyectos. Empezó en 2024 con Cancionero de los cielos, la primera vez que Viva Belgrado se autoeditaban después de una década en sellos como Aloud Music o Walking Is Still Honest.

El primer movimiento fue «Un andalucito más», el 26 de junio, con videoclip dirigido y producido por Grito Films y Anita Jiménez al frente del apartado artístico. En los créditos aparecen también Salao el galgo —probablemente el nombre más agradecido de toda la producción—, Dani Debuto, Martín Sagredo y Casa Grito. Casi un mes después, el 24 de julio, llegó «Súper futuro», otra vez con Grito Films y con rótulos de Josu Larrea.

El río convertido en vinilo

La preventa se abrió el mismo día que el primer single. La descripción del vídeo de «Un andalucito más» ya remitía al pre-order de las ediciones físicas: canción, vídeo y tienda salieron a la vez, sin ventana promocional previa.

La pieza rara es un vinilo turquesa transparente relleno de un líquido parecido al agua, limitado a 100 copias y a 70 euros. El Guadalquivir metido dentro del disco, literalmente.

No es precisamente un vinilo pensado para dejarlo olvidado en la estantería: el líquido se desplaza por el interior mientras gira. Incluye paper bag impreso a color e insert con créditos, letras y un glosario de referencias. Veredicto: agotado en menos de 48 horas.

Detrás fue la edición splatter, 300 copias a 25 euros, también agotada. Entre las dos suman 400 vinilos vendidos con una sola canción publicada y el disco todavía sin cocinar.

Queda a la venta el azul marmoleado, otras 300 copias a 25 euros. Y queda el coke bottle green, el único de los cuatro que no lleva número: la tirada abierta, para quien va a por el disco y no a por el objeto. Mismo precio, misma presentación, mismo insert. El CD está a 15 euros. El sello anuncia también casete, que de momento no ha aparecido en la tienda. Volará. Hay camisetas y sudaderas del imaginario del disco: el galgo, los cantos rodados, la cerilla, los varios demonios.

Una identidad construida por Josu Larrea

El lenguaje gráfico de esta etapa lo firma Josu Larrea. La banda le acredita la conceptualización y el desarrollo del artwork y de todo el universo visual de esta nueva etapa, y su trabajo se extiende a las portadas de los singles, los rótulos del vídeo, los materiales impresos y las cuatro ediciones de vinilo.

La continuidad no significa que todo salga de la misma mano. Larrea articula lo gráfico, Grito Films lleva lo audiovisual, Anita Jiménez firma la dirección artística de «Un andalucito más» y la banda organiza edición, tienda y comunicación desde el sello.

Cuatro ediciones de vinilo, un CD, un casete anunciado, siete prendas y dos videoclips. Todo pasa por la misma dirección postal en Córdoba.