Con los años uno aprende a querer otro tipo de urgencia. No la del golpe inmediato, sino la que se despliega despacio. Será la edad, será el oído, pero cada vez me atrapan más esas bandas que construyen música como quien pinta un paisaje: Toundra, Fin del Mundo, Salvana, Sigur Rós... Y a esa lista acaba de sumarse Mono.
La banda japonesa publica Snowdrop, su decimotercer álbum y el primero sin Steve Albini en la producción. Albini, colaborador histórico del grupo y amigo cercano, falleció en mayo de 2024. Su ausencia pesa, y el cuarteto de Tokio lo convierte en punto de partida.
Para este disco Mono eligió a Brad Wood en la producción. Es un cambio de era. Wood ha trabajado con bandas como Smashing Pumpkins, Sunny Day Real Estate o Placebo, entre otras, y aporta un enfoque distinto al gran angular abrasivo que Albini imprimía. Aquí el sonido es más panorámico, con más respiración entre nota y nota. La distorsión tiene menos protagonismo.
Para la grabación contaron con la dirección de Chad McCullough, una orquesta de 10 músicos y un coro de 8 voces. El resultado es un post-rock más orquestal, con pasajes hipnóticos que te hacen perder la noción del tiempo.
Snowdrop es un disco triste, sí, pero no fúnebre. Es un duelo que busca luz. El título ya lo dice: una flor que nace bajo la nieve, como la campanilla de invierno. La idea central del álbum es transformar la pérdida en esperanza, recordarnos que después del invierno siempre llega la primavera. Y Mono lo consigue sin decir una sola palabra. Basta con abrir el corazón y cerrar los ojos.
Donde Albini buscaba el filo y la aspereza, Wood suaviza los bordes y da más aire a la mezcla. Las baterías suenan menos frontales, los bajos tienen más cuerpo y las guitarras de Takaakira Goto y Yoda encuentran un nuevo espacio para la melancolía antes de estallar. No es un Mono más blando. Es un Mono más paciente, que confía en que la emoción llegue por acumulación y no por impacto.
Y tendremos ocasión de comprobarlo en directo. La banda presentará el álbum en España en febrero de 2027:
- 6 feb: Barcelona – Sala Apolo
- 7 feb: València – Sala Jerusalem
- 8 feb: Madrid – Sala But
- 13 feb: San Sebastián – Dabadaba
Un disco para escucharlo de noche, con auriculares, y dejar que te lleve. Mono demuestra que se puede hacer un disco sobre la ausencia y, paradójicamente, que esté lleno de preciosas melodías.
Puntuación: 85/100