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Primera vez que me hago el Canela entero. Tres días. Y lo digo claro: destroza el cuerpo, pero te arregla la mente.
Fuimos dos caras de Ruido Necesario.
Yerman en el foso, incansable, metódico, cazando a cada banda en su mejor momento como un reloj alemán. Disparo a disparo, sin perdonar una.
Y en el otro lado, la parte gamberra. Un grupo de amigos y colaboradores. Saludos, chicas, se os quiere un montón. ¡Qué bien lo hemos pasado juntos! Tres días disfrutando de las bandas para terminar disfrazados el sábado, con las piernas ya flaqueando, pero aguantando hasta el final, como se hace en Canela.
Si has estado, sabes de qué te hablo. Si no, apunta: 26, 27 y 28 de agosto de 2027. Torremolinos. No hay más que decir. Ahora, al grano.
JUEVES 27 — A POR TODAS
Me and the Bees abrieron con lo justo. Garage-pop de manual, efectivo a las 18:00 con sol de justicia. Cumplen, pero no arriesgan.
Man/Woman/Chainsaw (UK) — Caos controlado. Les tenía muchas ganas. En la línea de su directo: violín, gritos y cambios imposibles. De lo mejor del jueves. Tienen hambre.
Geordie Greep (UK) — El ex Black Midi vino a incomodar. Set de su disco en solitario, jazz deforme, teatralidad excesiva. La mitad del público se fue a por cerveza, la otra mitad fascinada. Solo el Canela se atreve a programar esto en el sur.
Melody's Echo Chamber (FR) — Psicodelia ensoñadora que en vivo siempre pierde filo. Bonita, etérea, pero plana a esa hora. Funcionó mejor como siesta sonora.
Basement (UK) — Emo revival sin trampa. Sonaron enormes. Catarsis colectiva. Nostalgia bien ejecutada.
Friko (Chicago) — La sorpresa. No estaban en el cartel inicial y reventaron. De lo que Canela necesitaba. A partir de ahora, ya están entre mis bandas favoritas.
Maruja (UK) — Jazz-punk incendiario. Si no los has visto este año, no has entendido nada. Saxo, furia política, final con el público sentado en el suelo. Directo del año.
Speed (AUS) — Hardcore australiano al 200 %. 50 minutos de violencia positiva. Sin discurso. Higiene perfecta después de Maruja.
Baiuca — Cierre electrónico con gaita. Levantó a los que Speed dejó muertos. Folktrónica que en Torremolinos cobra todo el sentido.
Prostitute (USA) — Noise-rock neoyorquino para cerrar heridos. Suciedad, acople y un cantante que no se olvida. Final perfecto.
VIERNES 28 — EL DÍA PATRIO
Gazella — Dream pop, shoegaze, electrónica. Directo de diez. Perfecta para empezar la tarde. De madrugada te puedes venir abajo, pero a esa hora te eleva. Les deseo lo mejor a esta banda y a la escena valenciana, que está en uno de sus mejores momentos, como nos comentaba en su entrevista Mario, de Discos Oldies Valencia.
FUET! — Otra que no me quería perder. Hardcore, punk alternativo. Estos madrileños lo están petando. Perfectos para Canela.
Ángeles Toledano — Flamenco deconstruido. Voz imponente, electrónica sutil. Puso el recinto en silencio. Ovación.
Weird Nightmare (CAN) — Alex Edkins (METZ) en modo power-pop. Canciones de dos minutos, muy Ramones. Divertido, sin más.
Mannequin Pussy (USA) — De lo más contundente del finde. Solo por ver a esta banda ya me habría movido a Torremolinos. Missy sube y baja el volumen a placer: del susurro al alarido. I Got Heaven sonó a himno generacional, para cerrar con Loud Bark. Y qué decir de su bajista, Colins «Bear» Regisford. ¡Qué presencia! Un trocito de mi corazón se quedó en Canela.
High Vis (UK) — Post-punk obrero con épica. Sonaron a The Chameleons y The Cult, con un coro de hardcore kids cantando. Muy por encima de lo que esperaba.
La Paloma — El mejor directo nacional del momento. Sin artificios, hit tras hit. Cada vez que los veo me vuelven a conquistar. Lo mejor: ver disfrutar a nuestros amigos Mari y Ceci, del Bar La Faena, con esta banda. Insuperable.
Rufus T. Firefly — Psicodelia progresiva para fans. Buen sonido. Un respiro de paz entre tanto guitarreo urgente. Bravo por ellos.
Mala Gestión — Punk nervioso, letras afiladas. Set corto y sin descanso. Revelación del festival. No tenía muchas esperanzas en ellos y me han ganado. De los conciertos más divertidos, se me pasó volando. Punk, pop, electro-punk.
MAQUINA. (PT) — Krautrock lisboeta hipnótico. Batería motórica, bucles infinitos. Cierre perfecto para una noche que no quería acabar.
SÁBADO 29 — CLAUSURA Y DISFRACES
Amor Líquido — Pop-punk luminoso. Ideal para empezar con resaca.
joseluis — Lo-fi bedroom que en grande pierde intimidad. Correcto. Joselvis salió disfrazado, como manda Canela, pero en cuanto suena parece que te está cantando al oído en su habitación de Murcia.
Sandré — No vienen a gustar. Vienen a gritarte a la cara. Bonito atardecer. Cuatro en escena, Rosa aullando como si le fuera la vida en ello, y dos minutos por canción que te pasan por encima como un atropello sónico. Paciencia Infinita sonando a toda hostia. Esto es la felicidad.
Karen Dió (BRA) — Post-punk brasileño con gancho, energía y discurso. Conquistó. Todo correcto.
Wavves (USA) — Leyenda del surf-punk. Nathan Williams trayendo California a Torremolinos, que es donde siempre debió estar. Si Sandré era el puñetazo, Wavves fue la cerveza fría después. El concierto más veraniego del Canela. Y a estas alturas del sábado, era justo lo que hacía falta.
Nation of Language (USA) — Synth-pop elegante. Suenan a OMD, New Order en 2026, sin sonar a revival. Pista de baile inesperada. No era el concierto para pogos. Era el concierto para parar, abrazar a tu colega disfrazado de aerobic y pensar que, joder, por esto mola venir a Torremolinos.
Carolina Durante — Cabezas. No hay discusión. Convierten cada festival en su patio. El público cantó más que ellos. El karaoke masivo del año.
Deafheaven (USA) — Blackgaze a pleno sol. Les da igual. Sunbather a las 23:00 en Torremolinos y funciona. Muro de sonido impecable.
Upchuck (USA) — Punk negro, queer y rabioso. 50 minutos sin respirar. De las actuaciones más políticas del festival.
Las Petunias — Garage gamberro, riot grrrl de barrio. Corto y directo. Sin florituras. No fue de mis preferidos.
Chalk (UK) — Post-punk industrial de Belfast. Oscuros, densos, muy Gilla Band. Penúltimos del sábado y ya cansados. Quizá no era el mejor momento para ellos.
CERVATANA — Son Miguel García y Jose Ugía (Derby Motoreta's) + Fran Sánchez, pero aquí no hay kikos ni batas. Electrónica orgánica, rave, kraut, big beat. Si Derby era el desierto, Cervatana es la nave que despega después del apocalipsis. En Torremolinos, que ya es de por sí un escenario distópico, encajaron como un guante. No es rock para corear, es para que te vibre el pecho. Luces, humo y bajos que te mueven las chanclas.
Final con confeti, disfraces y todo el mundo abrazado. Como debe ser.
Balance: Menos jerarquías que nunca. Aciertos en el cartel, tanto internacionales como nacionales. Maruja, Friko, Man/Woman/Chainsaw, Nation of Language, Mala Gestión, Mannequin Pussy y Cervatana justificaron el abono.