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Alguien habla a lo lejos, pasa un coche, la conversación se corta y la ciudad continúa respirando. Así empieza a sonar Quiet Storm, publicado el 25 de septiembre en Dais Records, y así suena buena parte del disco: una postal de Manchester a las tres de la mañana, grabado desde la acera de enfrente. Es el sucesor de Honest Labour, el álbum con el que en 2021 Space Afrika terminaron de instalarse entre los nombres más raros y más necesarios de la electrónica ambiental británica.
Joshua Inyang y Joshua Tarelle Reid siguen partiendo del ambient, el dub y el trip-hop, pero aquí el plano se ha abierto. Entran contrabajo, violín, arpa, saxofón y piano, y entran voces y grabaciones de campo que asoman entre las capas electrónicas y desaparecen dejando un eco fantasmagórico. La ciudad nocturna y la memoria quebrada siguen ahí; lo que cambia es que ahora hay instrumentos de carne y hueso sosteniéndolas, dándole cuerpo y alma.
Parte del material nació como banda sonora de Opera Omnia, el cortometraje de Valentin Noujaïm sobre dos adolescentes negros recorriendo Manchester de noche. Esa procedencia no se ha borrado, y mejor así: el disco funciona a menudo como una sucesión de escenas enrocadas más que de canciones. Conversaciones, ruido de fondo, voces lejanas, pequeños acontecimientos sonoros que entran y salen del plano.
La nómina de colaboradores es larga: Axelle Fanyo, Vanessa Bedoret, Alto Aria, RXKNephew, Klein, Tony Njoku, Kiala Ogawa o Deuén, entre otros. Trece piezas en las que el pulso dub de trabajos anteriores afloja para dejar sitio a algo más abierto, más cinematográfico y deliberadamente incómodo. Pitchfork le ha dado un 7,4 y ha subrayado exactamente ese giro: menos pulso, más introspección.
El disco llega además con fecha española casi pegada. Space Afrika actúan el sábado 7 de noviembre en el MIRA Digital Arts Festival, que celebra su decimoquinta edición los días 6 y 7 en Fira Montjuïc, Barcelona. El festival lo anuncia como un directo inmersivo donde ambient, dub, trip-hop y texturas orquestales se convierten en paisaje físico.
No parece una visita de trámite. Un disco que se apoya tanto en el espacio y en lo que no se dice necesita una sala que lo acompañe, y el MIRA, donde el sonido comparte terreno con instalaciones, performances y visuales en directo, es de los pocos sitios donde eso no es un problema técnico sino el verdadero plan.
Quiet Storm ya está disponible. Lo otro, lo de verlo atravesar una sala entera, es cuestión de tres semanas.
Información oficial: Dais Records · MIRA Festival · Pitchfork.