Fontaines D.C. pasan por España en agosto en una minigira de cuatro conciertos en tres ciudades. La parada andaluza es doble: el 8 y el 9 en el Baluarte de la Candelaria de Cádiz, ambas noches agotadas. El 11 tocan en El Muelle Live, en el Puerto de Alicante, y el 13 en la Ciudadela de Pamplona. Las tres fechas las gestiona Houston Party.
Que Madrid, Barcelona etc queden fuera tiene su punto, y que sea Cádiz la plaza fuerte tiene su ironía. En la ciudad que hace del cachondeo una forma de entender la vida, es donde más en serio se han tomado a Fontaines D.C.: única parada que dobló noche, la del 8 agotada en cinco minutos a lo Coldplay, y la del 9 abierta a la carrera y también vendida. Y además con el toque exótico y naif de tocar en un baluarte del siglo XVII para unos cientos, el mismo patio de palmeras donde en febrero suenan las chirigotas del Carnaval.
Después de estas fechas españolas viene lo gordo para la banda irlandesa: Reading & Leeds, donde están en lo más alto del cartel de 2026 con Charli XCX, Dave, Florence + The Machine o Raye.
Quien los pille en Cádiz o Alicante los ve en un patio con palmeras o en un muelle semanas antes de que toquen para decenas de miles en Inglaterra. Merece la pena apretar la agenda veraniega y verlos sintiéndote un auténtico privilegiado.
Detrás sigue estando Romance, su cuarto disco, de agosto de 2024. Salió en XL, el sello de Radiohead, lo produjo James Ford, entró en el número dos británico y se llevó dos nominaciones a los Grammy, una de ellas por Starburster, un tema que Grian Chatten sacó de un ataque de pánico en la estación de St Pancras. No es un disco de ruptura, pero sí de desplazamiento: menos post-punk de callejón, más electrónica, más sombra y más melodía. Es con el que cambiaron de escala y se hicieron un poco mayores.
En sus últimos conciertos, Finsbury Park, verano de 2025, repartían entre los cuatro discos, de Boys in the Better Land a Starburster, pero la banda ha dicho que quiere enmarañar el guion y recuperar cosas viejas. Así que lo de agosto es una incógnita, que también tiene su gracia.
De dónde salen dice bastante de lo que son. Se juntaron en Dublín por la poesía antes que por las guitarras: publicaron dos poemarios antes de grabar nada. De ahí el título de su debut, Dogrel (2019), que es un tipo de verso popular irlandés, y esa forma de cantar más recitada que melódica. El nombre de la banda sale de Johnny Fontane, el cantante de El Padrino, con el «D.C.» de Dublin City. Y un cabo suelto que ata esta minigira exótica por nuestro país: Carlos O'Connell, el guitarrista, se crió en Madrid.